Introducción San Fermín
Una mañana más suena el despertador, pero este día no importa. Lo llevas esperando 356 días y te levantas inquieto y alegre. La ropa blanca espera en la silla y junto a ella el pañuelo rojo con el escudo del IRRINTZI. Es 6 de julio por fin una vez más.
El 6 de julio de todos los años el local de la Peña Irrintzi se llena de socios/as y simpatizantes desde primera hora de la mañana para almorzar y empezar el día y con él las fiestas de San
Fermín con fuerzas. Los menús suelen ser similares entre todas las cuadrillas: normalmente se componen de huevos con jamón o beicon o txistorra acompañados de tomate, pimientos y demás manjares de la tierra. Todo ello regado con buen vino y seguido de café, copa y puro, aunque alguno para entonces a causa de los nervios se coma el puro en vez de fumarlo.
Es entonces cuando la actividad de la barra comienza a funcionar, los socios se organizan en turnos que se reparten a lo largo de todos los Sanfermines, salvo cuando se realizan los festejos taurinos de la tarde en la Monumental de Pamplona y en las primeras horas de la mañana, es decir desde el cierre de la marcha nocturna hasta las 10 o 10.30 que es cuando se abre el local.
Para el socio del Irrintzi, así como para el resto de Pamplona, cuando realmente empieza la fiesta es con el estallido del txupinazo, con el que explota la alegría y las ganas de fiesta.
Hay un acontecimiento diario que reúne a todos los socios de la Peña en el local, y es la recogida de entradas para los toros. Esta actividad se veía un tanto alterada en los tiempos en que el ciclista villabés Miguel Induráin ganaba los Tours de Francia, ya que no se repartía una sola entrada mientras en la televisión de la Peña no acabase la etapa de la vuelta francesa. Eran los tiempos en que en el tendido se cantaba lo de "Induráin, Induráin ....".
Después de coger las entradas, la Peña Irrintzi con su txaranga y pancarta se dirige a la plaza de toros, donde ocuparán el tendido 7 que se sitúa entre las Peñas de La Jarana, a nuestra izquierda, y Armonía Txantreana a nuestra derecha.
Cada día hay una o varias cuadrillas encargadas de sacar la pancarta por el recorrido establecido y según marque su jefe de día. Esta actividad es llamada por los socios "llevar palos" y se hace antes y después de cada corrida taurina.
Durante la corrida de toros, los del Irrintzi cantan y bromean entre ellos mientras mojan sus gargantas con bebidas que incitan a ello. Después del tercer toro viene la merienda que para algunos será lo primero o lo último que coman en horas. Más tarde en el sexto toro de la tarde, nuestra txaranga se arranca con el tradicional "Paquito Chocolatero" y el tendido entero lo baila y tararea.
La música no sólo suena antes, durante y después de los toros, también lo hace en salidas mañaneras, en las dianas, y en la comida del día del socio creando un gran ambiente.
Pero el trascurso del tiempo es inevitable y el 14 de julio también llega y con él el fin de las fiestas. Esa noche en la plaza del Castillo en el cruce con Espoz y Mina se reúne el IRRINTZI para quitarse el pañuelo del cuello hasta el año siguiente apurando los últimos momentos y gastando sus últimas fuerzas por las calles de Pamplona. Han sido días y noches de fiesta y alegría.
|